El Primer Prisionero (2025) – Statham desata una lucha implacable por la justicia en la sombra
En El Primer Prisionero (2025), Jason Statham ofrece una de sus actuaciones más intensas y depuradas hasta la fecha: un descenso brutal y demoledor a un mundo de secretos, traición y supervivencia, donde cada segundo es una lucha por la supervivencia.

Dirigido con fría precisión por Ric Roman Waugh, este thriller de alto octanaje no es solo otra película sobre una fuga de prisión: es una olla a presión a punto de explotar. Statham interpreta a Daniel Keane, un exagente de inteligencia de élite que ha sido encarcelado injustamente en un centro clandestino tan secreto que oficialmente no existe. ¿El giro? No solo está encerrado… es el primer y único recluso: un sujeto de prueba para un experimento de contención psicológica que ha fracasado.
Lo que comienza como confinamiento solitario pronto se convierte en una guerra psicológica a medida que Keane descubre la verdad: la prisión forma parte de un programa encubierto del gobierno diseñado para eliminar a los agentes que “saben demasiado”. La instalación está dirigida por el Coronel Voss, un antagonista escalofriante y de voz suave, interpretado a la perfección por Mark Strong, quien utiliza vigilancia por inteligencia artificial, recuerdos manipulados y pruebas físicas implacables para quebrar a su sujeto.
Pero eligieron al hombre equivocado para enterrar vivo.
Statham es feroz y centrado, ofreciendo una clase magistral de tensión y crudeza física. Con diálogos mínimos y sin ayuda externa, convierte la prisión en su campo de batalla: fabrica armas con chatarra, traza rutas de escape con destellos de luz y desmantela el sistema brutalmente derribado a brutal. Cada golpe se siente merecido. Cada respiración, desafiante.
La película es visualmente claustrofóbica e impactante: pasillos oscuros, luces de seguridad parpadeantes y un laberinto de acero reforzado en constante cambio. La banda sonora es vibrante y atmosférica, creando tensión como un latido al borde de un paro cardíaco.
Pero lo que eleva a El Primer Prisionero más allá de su apariencia de thriller de acción es su trasfondo emocional. Los flashbacks al pasado de Keane —una traición de la agencia, una familia que lo cree muerto— añaden peso a cada movimiento que realiza. No se trata solo de escapar. Se trata de redención. Se trata de ser borrado y elegir luchar para volver al mundo.
Veredicto final:
El Primer Prisionero es un thriller de acción brutal, inteligente y ferozmente contenido que te atrapa desde el primer segundo y no te suelta. Jason Statham es un ejército de un solo hombre, y esta es su guerra más implacable hasta la fecha. Ninguna célula puede contenerlo. Ningún sistema puede detenerlo. No solo está sobreviviendo, está reescribiendo las reglas.